domingo, 21 de diciembre de 2014

Nueva novela de Javier Sachez

Anatomía interna de las moscas

Finalista del I Premio de novela corta La Esfera Cultural









¿Quién quiere ser pocero de la ciudad? ¿Quién se encarga de descender al fango más podrido de nuestras miserias morales? ¿Cuando alguien hace ese trabajo indeseable para el resto, por qué se le mira con tanta inquina? ¿Puede uno redimir sus culpas ejerciendo la tarea que los demás rehúyen?
No hace tantos años en un país del sur de Europa llamado España, la pena de muerte no sólo estaba prevista en el código penal, además se ponía en práctica.
"Anatomía de las moscas" indaga con contundencia, crudeza y poesía en las miserias morales y materiales de una época que nos parece muy lejana, pero que aún resuena en muchas memorias.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Joaquín Sachez recibe el Premio "POETA JUAN RAMOS"

En Arroyo de la Luz (Cáceres), rodeado de gente enamorada de la poesía y del territorio propio.
DÍA 21 DE NOVIEMBRE A LAS  19,30 EN CORRAL DE COMEDIAS
Arroyo de la Luz (Cáceres)

jueves, 20 de noviembre de 2014

Joaquín Sachez, accésit del II Certamen Internacional “María Eloísa García Lorca”

El concurso de la UNEE deja los premios en Uruguay y España


Convocado por la Unión Nacional de Escritores de España (UNEE)


Joaquín Sachez, accésit del II Certamen Internacional “María Eloísa García Lorca”



Fernando Pérez Villalba y Teresa Álvarez Olías ganan el II Certamen “María Eloísa García Lorca”

La obra “Forja”, del escritor uruguayoFernando Pérez Villalba, ha obtenido el primer premio en la modalidad de Poesía dentro del II Certamen Internacional “María Eloísa García Lorca”, convocado por la Unión Nacional de Escritores de España (UNEE). En el apartado de Relato Corto el primer premio ha recaído en la obra “La ventana”, de la autora madrileña Teresa Álvarez Olías.

En cuanto a los accésits el jurado decidió conceder el correspondiente a Poesía a la obra titulada “Fuente de las lágrimas”, de Enrique Francisco Sánchez Campos, de Córdoba, mientras que en Relato Corto fue a parar al titulado “Horizontal”, de José Joaquín Sachez García(Badajoz).

José Joaquín Sachez García ha obtenido diferentes premios literarios nacionales e internacionales, destacando entre los primeros el Premio Valbón de Poesía (Valencia de Alcántara, Badajoz, año 2000), el Premio de Relato Corto del Ayuntamiento de Azuaga (Badajoz, 1998) y el Concurso de Microrrelatos “El Globo Sonda (Parla, Madrid, 2014). El autor también quedó finalista en el Concurso Literario “Ángel Ganivet” (Helsinki, Finlandia, 2010).

El escritor extremeño obtuvo la Beca a la Creación Literaria en Poesía otorgada en 2010 por la Junta de Extremadura, y organizó los tres certámenes de cuento tradicional infantil con perspectiva de género auspiciado por la Mancomunidad de la Zona Centro desde el año 2010 hasta 2013.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Javier Sachez, finalista del Premio Internacional de Novela corta La Esfera.

http://programalaesfera.blogspot.com.es/2014/10/fallo-del-premio-internacional-de.html#gpluscomments

 

Fallo del Premio Internacional de Novela Corta La Esfera

Tras las valoraciones de los miembros del Jurado compuesto por:

-Amando Carabias María.
-Mariluz González Hidalgo.
-Carmen Forján García.
-Dácil Martín López.
-Ana Joyanes Romo.
-Elena Casero Viana.
-Begoña Vázquez de la Torre.
-Miguel Ángel Brito.
-José Antonio Perales Higuera.
-Francisco Concepción Álvarez.

Este Jurado al cual represento en calidad de Presidente emite el siguiente fallo:
  • OBRA GANADORA:
La novela titulada “La felicidad de la polilla” del autor Francisco Corrales Fernández .

  • OBRAS FINALISTAS:
La novela titulada “Anatomía interna de las moscas” del autor Francisco Javier Sachez García.

La novela titulada “Los hilos del aire” del autor Félix Amador Gálvez.


Y para que conste firmo el presente documento, a veintiuno de octubre de 2014.

Francisco José Concepción Álvarez
Editor de La Esfera Cultural

viernes, 3 de octubre de 2014

Documental: Aves desde el puente romano de Mérida


Documental de naturaleza: Aves desde el puente romano de Mérida, con guión de Javier Sachez.

Un recorrido por el breve pero fascinante ecosistema que conforman las orillas del Guadiana a su paso por Mérida. El martinete, el avetorillo, el calamón, el pájaro moscón...la nutria. Los animales sobreviven con solvencia en un ambiente humanizado, que los va cercando sin remisión.
Enlace: Aves desde el puente romano de Mérida





"Aves desde el puente romano de Mérida"



Guión de Javier Sachez

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Javier Sachez, 1er finalista del Certamen de microrrelatos de Guareña

 http://culturaguarena.blogspot.com.es/2014/08/se-fallan-los-premios-del-ii-certamen.html


El jueves 21 de agosto, reunido el Jurado convocado al efecto para dirimir el Fallo de los Premios del II Certamen de Microrrelatos Feria de Agosto de Guareña, se hace público el mismo:
  
Obra ganadora: “La Maqueta” por Microrretales, pseudónimo de Francésc Barberá Pascual
Ganador de un premio sorpresa valorado en 120 € y Diploma acreditativo.

1º Finalista con Diploma Acreditativo: “La Venganza”, por Kranke (Javier Sachez García)
2º Finalista con Diploma Acreditativo: “Vómito”, por Walamares (Sergio López)
Mención Especial del Jurado por su reflejo fiel y sensible de la realidad socioeconómica del país, con Diploma Acreditativo: “Un buen empleo” por Daniel Martín.
El Jurado quiere resaltar la enorme calidad de la totalidad de las obras presentadas, así como dar las gracias por su interés a tod@s l@s participantes y la enhorabuena al Ganador.
"La Venganza" de Francisco J. Sachez García
Cuando Carlos se levantó para ir al Instituto su estómago bullía de hambre. El día anterior no había comido pues murió Kranke, el perrito de su hermana Andrea, y hubo que incinerarlo. Ya murió aquel maldito perro que no le dejaba dormir, que mordisqueaba su guitarra y sembraba de pelos su ropa. Muchas patadas le propinó a aquel jodido animal.
Tampoco había cenado (botellón, madrugada, bronca) así es que se preparó el desayuno.
Encontró el Colacao guardado en un estante y, somnoliento, añadió dos cucharadas a la leche. Aquella ceremonia le devolvió a su infancia. Se sentía en paz con aquella tibieza humeante y sin los molestos gruñidos del perro.
Cuando le dio el primer sorbo no le gustó demasiado. “Han cambiado la receta del Cacao”, pensó. Terminó de beber la leche y decidió oler el envase por si estaba en mal estado. Abrió la tapa roja y olfateó el contenido.
El Colacao apestaba así es que, asqueado, decidió tirarlo.
Mientras el polvo caía sobre el cubo de basura apareció en la puerta su hermanita Andrea, que al ver la escena, corrió hacia su hermano llorando de rabia:
_ ¡Kranke, pobrecito! Lo has tirado a la basura. Te odio.

martes, 5 de agosto de 2014

La caza.


            Rogelio se despereza y achica los ojos ante la luz inquisitorial de la ventana. Todo le huele a antes. Las paredes de tapial, las brasas aún candentes en la hoguera moribunda, el aroma dulzón y vetusto del tejado de cañas... Se levanta de la cama y observa a su alrededor. Aquella casucha en medio de la sierra es la única herencia que ha recibido de su padre, muerto hace ya unos meses. Llegó anoche desde la ciudad para pasar un fin de semana en la casucha, valorar su estado, decidir qué hacer con ella y recordar las imágenes de su infancia.
Cuando aparcó el coche junto al camino, la noche anterior, sintió por un momento que era el de antes. Ahora, amodorrado aún por el sopor del sueño, ya se ha dado cuenta de que los años han pasado y que él ha cambiado, al igual que este cuartucho que se mantiene en pie por mera rutina. Ha heredado de su padre la casucha y el contenido: aperos arcaicos, cacerolas oxidadas, ropa inútil y un trozo delgado de tierra seca que circunda el habitáculo. También la escopeta de caza, adormilada sobre una vieja estantería de nogal.
Muchos cachivaches pero ningún animal que malvender o que explotar, porque Pantalones, el viejo perro de caza, no se puede considerar ganado en ningún sentido. Según los cálculos de Rogelio, el animal debe rondar los veinte años porque ya vivía en la casucha cuando él era un niño. Casi se criaron juntos en aquella infancia de sierra y lagartos, junto al padre viudo.
Rogelio acaricia el híspido lomo del perro y piensa que es casi su hermano. Juntos corrieron muchas veces por la sierra, recogiendo las piezas que cazaba su padre: perdices, conejos, liebres, algún zorro…Le pusieron Pantalones porque su cuerpo es blanco y las patas son marrones hasta el vientre.
El perro, casi ciego y casi inválido, es lo único vivo que le queda de su infancia y de la vida que llevó entre estas sierras que ahora le rodean. De alguna manera, aquellos años de vida libre, sin horarios ni ataduras, fueron lo más cercano a la felicidad. El olor de la jara mientras esperaban a que aterrizara el macho perdiz, el sabor del queso a media mañana, las conversaciones austeras, monosilábicas de su padre, la visión del cielo infinito y abrazador…el suave y magnético aroma de la libertad.
Rogelio se aproxima al estante y abre el pequeño cajón. De su interior extrae una breve caja de puros que contiene algunos cartuchos envueltos en plástico. Rogelio agarra la escopeta y siente unos irrefrenables deseos de salir de caza con su perro. Sería como volver al paraíso, oler los aromas ya perdidos, las imágenes olvidadas de la sierra salpicada de matojos bajo el cielo naranja de la mañana.
Limpia con presteza el arma e introduce dos cartuchos en los orificios, con el objeto de probarla antes de salir al campo.
Desde el hueco de la puerta puede divisar la copa de las encinas y, sobre ellas, dos rabilargos posados. Rogelio se coloca el viejo zurrón de su padre sobre la espalda y, en ese instante, el perro comienza a mover el rabo y a mostrarse exaltado. Sin duda reconoce en la figura de Rogelio la estampa del cazador, armado, portando el zurrón que huele aún a sangre seca de lepóridos.
Tras apuntar hacia el árbol, Rogelio recibe los empellones del arma contra su hombro y las detonaciones desgajan el silencio verdiquieto de la dehesa. El perro ladra entonces con un chillido exuberante, como si hubiese recobrado la energía de los últimos lustros y el joven se siente reconfortado, ante aquel olor a pólvora quemada. Aquel olor tan antiguo y tan cercano.
Se adentra en el campo, acompañado de Pantalones, y recorre las faldas de la sierra, los arroyuelos vagos y las alamedas.
Al regresar a la casucha, ya a la hora de comer, lleva en el zurrón dos perdices y tres zorzales. Pantalones avanza a su lado, con un caminar cansino. Su lengua cuelga jadeante, como la cabeza de un lagarto.
Después de comer un par de latas de conserva y un trozo de queso, Rogelio se tumba en el camastro y se queda profundamente dormido.
Le despiertan los histéricos chillidos de los abejarucos.
Tumbado en la cama piensa un poco en su vida, allá en la ciudad. Los días de su existencia se repiten monótonos, como las metálicas barras de una jaula. No recuerda que le haya ocurrido nada espectacular en sus últimos años.
Tras observar la imagen de la sierra desde el ventanuco y respirar el olor a coníferas, Rogelio decide probar suerte con el jabalí. Sería como saldar una deuda. Esperará al atardecer y saldrá a dar una vuelta por el monte bajo.
Una vez preparados todos los útiles necesarios, el hombre los introduce en el zurrón, recoge el arma y sale al camino que escapa desde la casucha.
Después de caminar una hora, llega a una pequeña loma cuajada de alcornoques desde la que se divisa la dehesa extendida y la fina curva del arroyo. Oscurece. Sin duda, aquel es un buen lugar para esperar la llegada de los jabalíes, que bajan a beber a la corriente cuando el sol desaparece en el horizonte.
Se oculta bajo un árbol, acomodado tras unas densas jaras, mientras el agotado perro busca un lugar para tumbarse. Finalmente, Pantalones se deja caer en una pequeña hondonada cubierta de retamas y allí se queda dormitando. Con el cuerpo adherido al tronco del árbol, rodeado por la quietud infinita del otoño, Rogelio se queda dormido. Cuando al poco rato abre de nuevo los ojos, una luna nueva luce tras oscuras nubes acobardadas como si fuese el foco de un teatro.
De pronto, comienzan a bailotear levemente los jaguarzos que se elevan junto al riachuelo. Rogelio coge el arma con mucho sigilo y coloca la culata sobre su pecho. El corazón le late en una mezcla de temor y entusiasmo. Pese a la oscuridad, se distinguen muy bien las formas de los arbustos y la silueta del prudente animal. Debe tener cuidado y acertar en el blanco porque un jabalí herido es muy peligroso. Se dispone a atacar en el momento y hay que estar cerca de un árbol para encaramarse encima si es necesario. Su tío Ernesto murió por el ataque de un jabalí malherido. Al recordar aquello, Rogelio experimenta un pasmo de terror pero también una sensación de delicioso peligro que parece darle vida.
Rogelio calcula el tiempo. En cuanto aparezca el cuerpo del jabalí disparará dos tiros y se subirá al árbol inmediatamente.
Al instante puede entrever el lomo del salvaje animal asomando entra las hermosas ramas de los jaguarzos. Es de buen tamaño. Rogelio imagina los imponentes colmillos curvos que debe portar aquella bestia. Distingue el cuerpo aunque no el cráneo. Rogelio dirige el cañón hacia la zona donde debe ubicarse la cabeza del jabalí y ejecuta dos disparos consecutivos. Un chillido seco, agudo le sobrecoge y el sonido de aquel animal al derrumbarse en el suelo retumba como un mueble.
Sin mirar el resultado, Rogelio tira la escopeta al suelo y trepa con rapidez por el árbol hasta la máxima altura posible. Allí permanece con los pies apoyados sobre el rugoso tronco.
Son unos minutos tupidos, emocionantes. Rogelio sólo tiene en su cabeza la imagen del collar que fabricará con aquellos colmillos retorcidos.
Cuando transcurre un prudente espacio de tiempo, desciende del árbol con cuidado. Su cabeza se va despejando con el frescor de la noche y nota en su interior el corazón envalentonado. Ha matado un jabalí. Algo que su padre no había logrado en su vida.
Se aproxima a los jaguarzos temblando de miedo y ansiedad. Su cuerpo entero suda y es incapaz de retener la desbocada respiración. Coge una larga rama del suelo y, con ella, aparta inseguro los arbustos para ver si el animal ya está muerto. Sólo distingue el robusto cuerpo tumbado sobre la hierba, orondo como un saco repleto de piedras.
Un feroz nudo se apodera de su garganta. Entre sus manos sólo puede sostener la ensangrentada cabeza de Pantalones, muerto. Los ojos del perro ensayan una mirada infantil, sosegada e inmóvil, como en una fotografía. Sus colmillos, desgastados por la edad, asoman bajo la boca.

En el aire reina un olor a charca seca y a calma antigua.

La caza
Premio “Vasco Díaz Tanco” de relatos. 
Fregenal de la Sierra (Badajoz). 2014


miércoles, 16 de julio de 2014

Javier Sachez recoge el accésit del Premio de poesía "Plaza Porticada"

Por su poema, "Barco de piedra", publicado junto al resto de finalistas en un libro ("Poemas desde la plaza"), editado por Beturia, en el Premio Nacional de Poesía. Garrovillas de Alconétar (Cáceres)

Barco de piedra



Ambarina y rotunda te acoge
esta cálida nave de descalzos.
Aquí me hallo, en el centro de Alconétar
entre el adobe de su aliento
y el frío lusitano de mis huesos,
entre líquidas calles de Hierro y Soledad.
Tejas y susurros me incitan a quedarme
navegando en este lítico mar de silencio.
Sincero enramado de siglo y de ladrillo
y columnas que asemejan árboles de carne.
Sesenta arcos me invocan a quedarme
como ávidas sirenas celtiberas.
Deshojaré pretéritas cancelas,
me ataré a tus cárdenas columnas
supervivientes de temblores lisboetas.
Me asiré sonámbulo a tus piedras
como un rendido Ulises somnoliento
y navegaré en este varado buque de granito

regresando al límite rojizo de mi infancia.
Javier Sachez

Poemas desde la Plaza. Beturia Ediciones. 2014.



http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/caceres/garrovillas-otorga-sus-galardones-poesia_815647.html

http://alkonetara.org/una_muestra_de_poemas_y_pinturas_sobre_la_plaza_porticada_de_garrovillas_de_alconetar_pued

Javier Sachez obtiene el X Certamen literario "Vasco Díaz Tanco"

Convocado por el Ayuntamiento de Fregenal de la Sierra (Badajoz).
El relato ganador, titulado "La caza" ha sido publicado por este Ayuntamiento e ilustrado por Gloria Comas Masero.

La caza. Relato de Javier Sachez


Javier Sachez gana el Premio de relatos "Historias de la guerra"

Convocado por el Ayuntamiento de Campillo de Llerena, obtuvo el galardón gracias a su relato "El escondite". El galardón será entregado durante las Fiestas de la localidad durante la primera semana de agosto de 2014.


http://www.campillodellerena.es/documentos/20140325093604.pdf

viernes, 30 de mayo de 2014

Javier Sachez, finalista del Premio Nacional de poesia Plaza Porticada

http://www.europapress.es/asturias/noticia-escritora-asturiana-galardonada-premio-nacional-poesia-plaza-porticada-garrovillas-alconetar-20140527143216.html
Al concurso se presentaron setenta originales de otros tantos autores procedentes de toda España. El fallo del premio se realizó en el transcurso de una reunión mantenida en la Hospedería de la Plaza Porticada por un jurado integrado por los escritores Juan Carlos Rodríguez Burdalo, TeófIlo Gonzalez Porras, Jose Iglesias Benitez y la Profesora de literatura Gema Benitez Yuste. La poesia galardonada, bajo el titulo "Al cielo le han crecido columnatas", será publicada Junto al resto de los poemas finalistas en la editorial "Beturia" de Madrid. 
La Asociación "Amigos de la Plaza Porticada de Garrovillas de Alconétar" organiza todos los años acontecimientos artísticos y culturales para promover los valores monumentales de este importantísimo conjunto arquitectónico integrado por un total de 20 casas de dos plantas, con soporte de columnas de granito y arquerías de ladrillo y, sobre ellas, galerías de ventanales, originales algunas de ellas en el siglo XV de estilo gótico con influencia mudéjar.

lunes, 5 de mayo de 2014

Juan Sachez, en el Periódico EL MUNDO.

Este domingo, de mayo de 2014, el periódico El Mundo publica un artículo en conmemoración de los 30 años de la película "Los Santos Inocentes", dirigida por Mario Camus, en la que aparece el actor Juan Sachez.
El filme retrata las humillaciones que una familia de terratenientes inflige a los campesinos a sus órdenes y la resignación con la que éstos aceptan el papel que les ha tocado en suerte. El cartel de la película, en el que posa la familia oprimida al completo, es un icono. Se trata del matrimonio formado por Régula y Paco el Bajo (Terele Pávez y Alfredo Landa), sus tres hijos, Quirce, Nieves y la niña chica (Juan Sachez, Belén Ballesteros y Susana Sánchez) y Azarías (Paco Rabal),


Joaquín SACHEZ, ganador del Concurso de Microrrelatos El Globo Sonda.

http://www.elglobosonda.com/index.php?option=com_content&view=article&id=763:microrrelato-ganador-del-2o-concurso-el-globo-sonda&catid=35:relatos


 J: Sachez, ha resultado ganador del Concurso de Microrrelatos El Globo Sonda, organizado por la revista de creación en red El Globo Sonda, con su obra "El Espejo". Se trata del 2 º Concurso de Poesía y Microrrelatos “El Globo Sonda” con motivo de la 2 ª Feria del Libro y de la Cultura de la ciudad de Parla.




EL ESPEJO, de José Joaquín Sáchez García

Era torpe y divertido. Pero no sabía nada de libros, de historia o de literatura
Se miraba en el espejo y explotaba en él una bomba de autocompasión.
Y quiso saberlo todo. Sacó de la Biblioteca cientos de libros hasta que todo el conocimiento universal pasó por su cerebro.
Al llegar a casa, el espejo le sonrió. Parece que se decía a sí mismo: “Pregunta lo que quieras”. En esto estaba cuando sonó el timbre y apareció su amiga. Completamente idiota por ella desde el principio de los tiempos, se quedó sin habla.
- Estoy aburrida de estar con ellos. Son raritos, la verdad. Así es que he venido a verte, que para eso tú eres como yo.
Y él, excusándose, fue corriendo al baño, por si encontraba en el espejo al torpe divertido.