domingo, 7 de abril de 2013

Artículo sobre la invisibilidad de las mujeres en el cine, por Joaquín Sachez.

En la revista cultural Extrema Cultura.

http://www.extremacultura.com/cinematografo/la-invisibilidad-de-las-mujeres



Cuando terminó la película “Lawrence de Arabia” (David Lean, 1962), no me di cuenta. Tras más de tres horas disfrutando de esa mezcla épico-lírica de cine de espacios abiertos, sentado en el sofá hecho a mi medida con el paso del tiempo, seguí con mi vida oblicua, aburrida y tranquila como un lagarto en el camino. Entonces caí.

Ni una sola mujer. Ni un solo papel relevante, ni siquiera secundario, para ellas. Apenas alguna mujer árabe que se mueve en el fondo de la pantalla. Y sin embargo la obra no nos sorprende por eso. Si viésemos una película de tres horas sólo con mujeres nos sorprendería. De hecho, no existen esas películas sin hombres. Enseguida darían a la protagonista un compañero al que seguir, perseguir, celar o enamorar.

Es difícil encontrar películas donde no se alimente la dependencia emocional de las mujeres, la búsqueda eterna de la media naranja para dar un significado (ahora sí) a su existencia. Para darle un valor. Un sentido.

Uno de los géneros que más ha triunfado en Hollywood es el de superhéroes. Taquilla segura. Hombres que disponen de poderes especiales (supervelocidad, capacidad de volar, rayos X en los ojos...), pero el cine le ha guardado a la mujer un superpoder especial: la invisibilidad.

En el género de terror son las víctimas, casi siempre pasivas. Y aquí hay que hacer el inciso de que también a los hombres nos colocan el estereotipo, el mandato de género: nosotros somos los asesinos psicópatas.

Estos papeles se observan, por ejemplo, en “Perros de Paja” (Sam Peckinpah, 1971), donde el marido, aparentemente débil y enfermizo, mata (papel activo) a la mayoría de los vecinos (activos) que acechan su casa y violan a su mujer (pasiva incluso en la violación). Y eso que hablamos de un personaje femenino de la época hippie, al que se le presume cierta liberación, criterio e iniciativa.

En las bélicas y westerns, de las mujeres ni noticia, apenas una mirada perdida de una mujer granjera en estado de viudedad reciente tras el paso de una partida de mejicanos polvorientos o indios insurrectos contra el poder blanco.

En las de cine negro y espías son las “femme fatale”, las mata-hari, pero casi siempre en papel secundario.

En las comedias de adolescentes son apenas un cuerpo, más concretamente son zonas específicas del organismo humano femenino. Son un pecho, una nalga, un muslo. Carne de supermercado al mejor postor. El mismo papel que tienen las mujeres en otro género, la pornografía.

Para buscar un papel más relevante de las mujeres en el cine habría que ver las películas que más repudia este servidor (junto a las comedias de adolescentes), que son las comedias románticas, donde aparecen mujeres perfectamente independientes, liberadas desde el punto de vista sexual, con una cultura cosmopolita, algo estresadas, bellas sin molestar, simpáticas sin agobiar, con una agenda apretada y algún enamorado que les da la tabarra y al que ellas obvian de forma entrañable.

Mujeres independientes, inteligentes, autosuficientes... pero no del todo. Enseguida aparece la necesidad, a veces no sentida, a veces no expresada, del “amor de mi vida”. Y ahí está George Clooney, Kevin Costner o Brad Pitt para dar sentido a la vida de la frágil fémina que, otrora independiente, se torna ahora como un pajarillo asustadizo que busca el cobijo en el protector regazo masculino.

Muy similar es el género del drama, donde representan, al igual que en las comedias románticas, a mujeres que pueden ser perfectamente autosuficientes y acaban sintiendo una necesidad de emparejarse aunque sea con el mayor gañán de Central Park o el pijo mejor pagado de sí mismo de la Quinta Avenida. El amor, ay el amor, parece que les dice al oído que no serán naranja entera hasta que metan en su casa y en su vida al trípode triunfal, al adolescente eterno, al Peter Pan cervecero.

Y para ello está el cine Disney. Una Blancanieves que llega a una casa que no conoce ¡¡y se pone a limpiar!! Pero si ella es dos veces más alta que los enanitos ¿por qué no trabaja ella en la mina? ¿No rendirá más si es más fuerte?

En “La bella y la bestia” (Disney, 1991) es interesante percatarse de que en el título aparece el personaje femenino antes que el masculino, algo poco habitual, pero es la historia de la justificación de la violencia de género. El amor cambiará al maltratador y lo convertirá en un príncipe azul, un tema tan repetido como dramático en miles de casas de todo el mundo.

La búsqueda de la pareja masculina como fin último de la existencia femenina se comprueba muy bien en “La bella durmiente” (Walt Disney, 1959). Nos presenta a una niña-mujer que no necesita ningún talento especial para atraer al enamorado. No precisa ser inteligente, ni simpática, ni tener empatía... tan sólo ser guapa. De hecho, ¡¡ni siquiera necesita estar viva!! Siendo hermosa, el galante príncipe la rescatará de su sueño eterno (otra vez rescatando a las mujeres, ¡qué fijación!) y la llevará con él a comer perdices.

Aquí vemos otra unión con un género, esta vez televisivo, las telenovelas, que terminan con el matrimonio tenazmente buscado por la chica. Pero hasta ahí. Nunca sabremos cómo les fue la vida de casados.

La influencia de los cuentos infantiles en el cine es más que evidente. Veamos por ejemplo “Pretty Woman” (Garry Marshall, 1990), donde el príncipe Richard Gere rescata a la pobrecilla Cenicienta de su submundo. Repárese en la presentación de los personajes en la película. Si no recuerdo mal, a él se le enfocan las manos para ver posteriormente su impecable talle encorbatado. A ella, sin embargo, la vemos en la bañera. Un cuerpo para el pecado. De hecho, la traducción del título es Mujer Bonita. Para qué más cualidades.

Es interesante en este caso tener en cuenta lo que en cine se denomina identificación primaria y secundaria. Vemos lo que la cámara nos expone. Nada más. Si la cámara me enseña el escote espectacular de Anita Ekberg en la Dolce Vita (Federico Fellini, 1960) el interés de la cámara-espectador es ese, no tiene porqué ser su alegría o su tristeza. Esa es la identificación primaria, la que se realiza entre la mirada de la cámara y la del espectador/a.

La secundaria es la identificación directa y personal con el personaje. Primero nos identificamos con el personaje y después, inconscientemente, justificamos sus acciones o sus palabras. Así, nos identificamos a veces con personajes repudiables, o sencillamente con ladrones, al ver que está a punto de llegar la policía y aún no han abandonado la casa que están limpiando.

Si en el 95% de las películas el personaje principal es masculino, nos identificaremos con él, independientemente del sexo de la persona que ve la película. Si tiene problemas, discusiones, agravios o enfrentamientos con personajes femeninos, le daremos inconscientemente nuestro apoyo y desearemos que le vaya lo mejor posible. Esto hace que las espectadoras abandonen su propia identificación como mujeres y sigan al personaje masculino.

Cuando el héroe rescata a la mujer y trata de huir de los bandidos, la mujer, herida, tropieza y va despacio, lo que entorpece la huida y hace que el hombre, todo gallardía, vuelva sobre sus pasos para rescatarla, arriesgando su propia vida. La identificación hace que entronicemos al hombre y repudiemos a la víctima, por torpe e inútil. Esta identificación, ya digo, ocurre también con las espectadoras.

Todo el mundo se siente identificado con el grupo de policías encabezado por Michael Douglas mientras intentan atisbar en la entrepierna de Sharon Stone en “Instinto Básico” (Paul Verhoeven, 1990). Ella es el objeto. Él, nuestra mirada.

Y es que la gran mayoría de las películas son, siento decirlo, malas, con personajes unidimensionales. Y son éstas las películas que ven la mayoría de las personas. Y eso que me gustan la mayoría de las películas que cito en este artículo.

Sin embargo, cuando nos presentan personajes más contradictorios, por ejemplo, en “Un tranvía llamado Deseo” (Elia Kazan, 1951) la identificación/justificación es más compleja, pues son personajes con más aristas, más reales.

El hecho de que en el cine se les reserven papeles secundarios y pasivos a las mujeres no tiene que ver con la calidad de las películas, sino con la realidad de nuestra sociedad. Si las mujeres no tienen un papel representativo en la sociedad, es difícil que lo tengan en el cine. Abran cualquier periódico en cualquier bar y cuenten las fotografías en las que aparecen mujeres, y en qué secciones.

Cuando vemos películas dirigidas por mujeres, independientemente de su calidad cinematográfica, sus personajes femeninos tienen un trasfondo real, ¡pero también los personajes masculinos!

Me gustó ver el desnudo integral y nada sexi de Harvey Keytel en “El piano” (1993) de la directora Jane Campion, presentando un cuerpo masculino mucho más real que los cuerpos femeninos presentados por directores de cine.

Cuando llegó el cine del destape español se dijo que era un cine libre, donde se podía enseñar el cuerpo sin problemas. Sí, era un cine de destape... de las mujeres. Los hombres que salían semidesnudos eran para mofa del vulgo (ese Fernando Esteso, dios mío).

Porque reírse abiertamente de los hombres es una prueba de la consolidación del patriarcado. Desde “El gordo y el flaco” hasta Jerry Lewis, desde el landismo hasta Homer Simpson, desde “Abbott y Costello” hasta los personajes masculinos de “Los Serrano”, todas esas comedias sólo pueden ser posibles si las protagonizan los hombres, pues el patriarcado se ríe de sí mismo sin problemas y lo acepta perfectamente siempre que sea una mofa directa. Es su consolidación. Se respeta a la minoría, a la rareza, a lo colonizado.

Pero, contrariamente a lo que nos dice el cine, las mujeres no pertenecen exclusivamente al mundo onírico, sensible, poético y cursi. Creo, humildemente, que este estereotipo se suele cumplir al revés, siendo ellas más prácticas y, por lo tanto, más lógicas.

Nosotros, adolescentes eternos, gritamos en el fútbol, discutimos en los bares, miramos a las jóvenes sin reparo... y todo eso se plasma en el cine.

No soy de los que odian el cine comercial, ni de los que exigen que el cine sea socialmente comprometido. No estoy en contra de los efectos especiales, ni contra las comedias ligeras, ni siquiera en contra del humor de sal gorda o el terror de casquería, pero es evidente que el trato que el cine ha dado a las mujeres ha sido abiertamente injusto, y han sido tratadas como si fuesen un grupo, una minoría, una rareza o, lo que es peor, un medio, un instrumento, un agujero.

Y leyendo las estadísticas resulta que son (sois), más o menos, la mitad de la población.

Texto de: JOAQUÍN SÁCHEZ

domingo, 10 de marzo de 2013

"A golpe de costumbre"

"A golpe de costumbre", seleccionado en el IV FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DOCUMENTAL sobre GÉNERO.

El documental, cuyo guión y dirección corresponden a José Joaquín Sachez García (Oficina de Igualdad de la Mancomunidad Zona Centro), se basa en entrevistas a mujeres de la comarca. Ha sido seleccionado en la Sección paralela de dicho festival .
Durante todo el mes de marzo mujerDOC proyecta películas en Secciones paralelas en diferentes espacios en la ciudad de Soria: Campus de la Universidad de Valladolid en Soria, Escuela Oficial de Idiomas, El Hueco, Escuela de Arte, Asociación Amas de Casa, Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer, AAVV la Barriada, Escuela de Personas Adultas,...


Después de marzo, el festival seguirá su curso de forma itinerante proyectando títulos de las cuatro ediciones en otros rincones de la geografía española y otros lugares en todo el mundo. 

viernes, 22 de febrero de 2013

martes, 5 de febrero de 2013

Artículo de Javier Sachez, en la revista mexicana Monolito

En el número VI de la revista cultural Monolito(México), aparecida este mismo mes de febrero, Javier Sachez publica una reseña literaria sobre la novela "Paradoja del interventor", del escritor extremeño Gonzalo Hidalgo Bayal.


Monolito te invita a leer su sexto número en donde encontrarás, como siempre, diversidad en materia literaria.
En portada te presentamos la obra Comiendo uvas del pintor extremeño Vito Cano (más de su obra en interiores).
El escritor español Casiano Cerrillo nos comparte el texto “De poesía, poetas y consideraciones”, en el cual el autor ofrece opiniones acerca de la poesía prematura, el quehacer literario; lo que debe contener la poesía y sus efectos. Con ello el escritor invita al lector a entrar en debate.
Javier Sachez nos presenta la reseña del libro Paradoja del interventor, novela del escritor español Gonzalo Hidalgo Bayal.
Araminta Gálvez, escritora guatemalteca, nos presenta “Obra maestra”; texto inclasificable, que ronda entre el poema y la prosa, buscando, mediante palabras, la composición que se logra solamente con el lienzo y el pincel. Junto a este, 3 relatos más que no te puedes perder.
En entrevista con Sergio Astorga, artista plástico mexicano.
Extraordinaria galería fotográfica te traemos gracias al cálido lente de la fotógrafa mexicana Karla Solorio.
Todo esto junto a maravillosos microrrelatos, poemas, esculturas, ensayos, columnas, recomendaciones de libros y más, encontrarás en tu revista literaria y de arte Monolito.
Enlace para verla en línea:
Descarga:
Consejo editorial

sábado, 2 de febrero de 2013

domingo, 3 de febrero de 2013

Javier Sachez, Segundo premio del Certamen de relatos Jan Evanson

Javier Sachez, Segundo premio del Certamen de relatos Jan Evanson, de Plasencia.

El jurado del IV Certamen de Relatos Jan Evanson ha hecho ya público los nombres de los ganadores de esta edición:
  • 1er Premio: Isaac Felipe Peral Sánchez (alumno de 1º NB de inglés en la EOI de Plasencia) con el relato "Atropello mariposas"
  • 2º Premio: Javier Sáchez García (alumno de 1º NB de alemán en la EOI de Mérida) con el relato "Estación última"
  • 3er Premio: Carlos Zugasti Martínez (alumno de 1º NI de alemán en la EOI de Cáceres) con el relato "Botones".
Durante el mes de febrero se celebrará un acto de entrega de premios y se publicarán los relatos ganadores en el blog de biblioteca de la Escuela Oficial de Idiomas de Plasencia.


Enlace:
http://eoiplasencia.juntaextremadura.net/blocks/newsfeed/ui/viewfeed.php?newsfeedid=3&courseid=1

miércoles, 30 de enero de 2013

Del poemario "Job aterido"



Esencialmente entre los castaños
se conocen sus hojas secas
al pisar.


El Crujido se queja.


Bajo el ramaje se vislumbran
incoloros los parásitos.


Qué miedo impalpable me da
la fauna que hay en mí
silenciosa esperando.

                                                   
                                                               Javier Sachez

lunes, 21 de enero de 2013

Artículo de J. Sachez en la revista mexicana "Monolito"

 

Se trata de una reseña literaria sobre la obra Paradoja del interventor, novela del escritor extremeño Gonzalo Hidalgo Bayal, que aparecerá en la revista literaria mexicana Monolito.

 

 http://wwwjuanmireles.blogspot.com.es/

 

Avance del sexto número de Monolito


Monolito le da la bienvenida al año 2013 con ligeros –pero convenientes- cambios en su diseño, siempre pensando en sus lectores.
La revista estrena el año con su sexto número, y trae en portada una magnífica obra del pintor extremeño Vito Cano -portada que podrán ver el día de salida del número –;encontrarán más de su obra en interiores.
El escritor español Casiano Cerrillo nos comparte el texto “De poesía, poetas y consideraciones”, en el cual el autor ofrece opiniones acerca de la poesía prematura, el quehacer literario; lo que debe contener la poesía y sus efectos. Con ello el escritor invita al lector a entrar en debate.
Javier Sachez nos presenta la reseña del libro Paradoja del interventor, novela del escritor español Gonzalo Hidalgo Bayal.
Araminta Gálvez, escritora guatemalteca, nos presenta “Obra maestra”; texto inclasificable, que ronda entre el poema y la prosa, buscando, mediante palabras, la composición que se logra solamente con el lienzo y el pincel. Junto a este, 3 relatos más que no te puedes perder.
En entrevista con Sergio Astorga, artista plástico mexicano.
Extraordinaria galería fotográfica te traemos gracias al cálido lente de la fotógrafa mexicana Karla Solorio.
Todo esto junto a maravillosos microrrelatos, poemas, esculturas, ensayos, columnas, recomendaciones de libros y más, encontrarás en tu revista literaria y de arte Monolito.
¡Espérala el 4 de febrero!

jueves, 17 de enero de 2013

Un aplauso americano, poemario de Rafael Indi.




















EL HUMO SOBRE GÉNOVA
                                                               Bienvenidos o prohibido el paso a los extraños
                                                                         Partido del NacionalDesprecio




Quién iba a decir que amor y capitalismo
comparten una similar mecánica,
que sólo más de lo mismo puede salvar su rueda.
Rompimos
                                              la
                                           cuarta
                                            pared
para convenceros.
Los telones penden del escenario
como humo de confeti sobre Génova,
rasgando los doseles de la duermevela
cada cuarto creciente.
Un salto desde el faro resulta inolvidable,
la muerte del cisne un imperativo categórico.
Aquella careta de venganza
simplemente tiene hoy
una mueca más enferma de lo normal,
nada más.
Acaso el grito de Marsias vuestro retrato.
Nuestra comedia
a cara descubierta.
Nuestra paradoja
inexistente.
La tramoya colmada de piedras
y mutilaciones en primera fila por un palco reservado.
Diderot se equivocaba.
Una noche haréis abrasar los telones
y sólo será para pintar con fiebre:
Necesitamos nuevas mentiras.
                                                     Rafael Indi

domingo, 6 de enero de 2013

reseña del libro "Job aterido" en el Bog literario MIRELES

  

 

http://wwwjuanmireles.blogspot.com.es/







El libro Job aterido (ganador del concurso de poesía convocado por Editorial Seleer) del escritor español Javier Sachez, embarca al lector en un periplo introspectivo que colinda con dos realidades: la que vive desde la penitencia -mar de recuerdos, visiones aletargadas; mundo surreal que lo lleva de nueva cuenta al lugar del acto-, a la otra, la más real de sus visiones: lo actual. Todo ello se recrea en favor y empuje del personaje para que éste logre llegar a su ansiada esperanza.
El libro está dividido en seis partes donde el poeta consigue sumergir al lector en esas dos realidades que se yuxtaponen sempiternamente, gracias a los monólogos y descripciones que logra generar con versos magníficamente hilvanados.
No hay desperdicio de palabras, todo tiene su razón de ser; lo poético lo consigue en cada verso: es una constelación de imágenes que juntas recrean en cada lectura al lector; es decir, lo integran a la imagen, lo forma, lo dibuja, porque solamente de esta manera consigue que el lector experimente el sentir del personaje como lo expresan estos versos que son parte de Job aterido (pag. 35):
Todos los empedrados caminos,
pintados de cantueso y abril,
empiezan y terminan
y no reconocen
el sabor de tu huella
bajo esta escarcha de cielo repetido.
No puedo dejar de lado la riqueza del vocabulario manejado en Job aterido que, dicho sea de paso, se agradece.
Pueden comprar el libro –papel- en esta dirección:
Formato ebook:
O directamente en Editorial Seleer:
http://www.editorialseleer.com/es/detalles/job-aterido-108/